25 oct 2010

Babalú Ayé

Babalú Ayé
Babalú Ayé es el Orisha de la lepra, la viruela, las enfermedades venéreas y en general de las pestes y miseria. Es muy conocido y venerado. Representa las afecciones de la piel, las enfermedades contagiosas, especialmente las venéreas y las epidemias en el ser humano.
En la naturaleza de día se esconde entre la hiedra, el coralillo y el cundeamor para protegerse del sol. Sale de noche. Orisha muy respetado y hasta a veces temido en Nigeria. Su culto viene de Dahomey (Benin), donde recibe el nombre de Azojuano (Azowano), Rey de Nupe, territorio de los Tapa. Su nombre viene del Yorùbá Babàlúaíyé (padre del mundo), en África se lo conocía bajo la denominación de Samponá o Sakpatá, por ser la viruela y la lepra enfermedades mortales.


En algunas casas santorales Babalu Ayé no se hace a la cabeza de ningún iniciado, se hace Yemayá con Oro para Babalu Ayé, se recibe su receptáculo y atributos. En otras si se realiza la coronación, en dicha ceremonia se realiza un awan con ministras, se llama a Oloshas Omo Azojuano para que monten el Orisha durante la ceremonia, nacen sus atributos dentro del Kutú (fosa que se realiza en la tierra) y se recibe con Naná Burukú. Sus Omìerós u Ossaín no llevan agua, pues es su tabú.


Su número es el 17 y sus múltiplos. Su color es el morado obispo. En el sincretismo se le compara con San Lázaro (17 de Diciembre). Se saluda ¡Jekúa Babalu ayé agrónica!




Familia de Babalú Ayé.
Hijo en territorio Arará de Kehsson y Nyohwe Ananou, para los Lucumí hijo de Naná Burukú, criado por Yemayá, hermano de Oshumaré e Irokó. Pareja de Oyá y de Yewá con quien no tuvo relaciones. Orisha muy ligado a la muerte por criar los 9 Eggún hijos de Oyá.




Diloggún en Babalu Ayé.
Habla en el diloggún por Irosso (4), Ojuani (11) y fundamentalmente por Metanlá (13).


Herramientas de Babalu Ayé.
Su receptáculo es una freidora plana grande y se cubre con una jícara, güiro o tapa semicircular que lleva en su parte superior un orificio recibirá las inmolaciones, en sus laterales también lleva orificios. En la regla Arará esta tapa va sellada con cemento, pintada en colores azules, rojos, blancos y morados, al rededor del orificio superior va decorada con cauríes. En la regla Lucumí la tapa no se sella. Cuando se recibe Babalu ayé se recibe con el Eshu Afrá, un Osún que la punta se remata por un perro, el cacha o pulsera que se realiza con el cuero del chivo inmolado decorada con 7 caracoles y cuentas del Orisha, el Ajá o escobilla de varetas de hoja de cocotero adornada con caracoles y sellada con tela de saco (yute), plumas de gallina de guinea y cuentas. Sus atributos son dos perritos, un par de muletas y una campana triangular de madera.
Sus Elekes se confeccionan de cuentas blancas con una raya finita azul, otros los confeccionan intercalando cuentas de Oyá, rojas y negras.


Ofrendas a Babalú Ayé.
Se le ofrenda maíz tostado, ministras de diferentes granos, mazorcas de maíz asadas, pan quemado, agua de coco, vino seco, ajo desgranado, pescado y jutía ahumados, cocos, cocos verdes, cebolla, corojo, cogote de res, etc. Se le inmolan chivo con barba, gallina de guinea, gallo y paloma. Sus Ewe son cundeamor, sargazo, sasafrás, alacrancillo, apasote ateje, piñón botija, bejuco ubí, caisimón, albahaca, zarzaparilla, alejo macho, artemisa, caguairán, cenizo, copaiba, chirimoya, bejuco amarillo, bejuco lombriz, cardosanto, cabolletas, ortiguilla, incienso, millo, pica pica, etc.


Objetos de poder de Babalu Ayé.
Un aja, palma de corojo o de cocos, una rama con un pedazo de saco amarrado y adornado con cuentas y caracoles.


Trajes de Babalú Ayé.
El traje de Babalú Ayé está hecho de saco cubierto con caracoles.


Bailes de Babalu Ayé.
Babalu Ayé siempre baja como una persona enferma, con la espalda doblada y manos agarrotadas. Cojea y esta muy débil, cayéndose algunas veces. Su nariz está llena de mocos y su voz congestionada y nasal. Sus movimientos son los de una persona afiebrada, azorando las moscas que se posan en sus heridas abiertas con su aja. Babalu Aye también hace gestos de barrer el aire para limpiarlo de malas influencias. Aquel que se posesiona querrá lamer pústulas o heridas para curar a aquellos que miran la ceremonia. Mientras el bakini bakini se hace, se derrama agua sobre el piso. Todos mojaran sus dedos y se los pasaran por la frente y detrás del cuello. Luego se besan la mano para protegerse contra las enfermedades. Los danzantes se ponen en círculo, bailando doblados y cojeando.


Coronar Babalú Ayé. Kari-Osha.
Para coronar este Osha debe haber recibido antes a los Orishas guerreros. Luego durante la coronación se deben recibir los siguientes Oshas y Orishas.
Elegguá, Obbatalá, Oke, Yemayá, Shangó, Ogué, Oshún, Oyá y Babalú Ayé.




Caminos de Babalu Ayé.
Sus caminos son:
Babalú Ayé Ajorotomi.
Babalú Ayé Beluja.
Babalú Ayé Bokú.
Babalú Ayé Molú.
Babalú Ayé Olode.
Babalú Ayé Oloko.
Babalú Ayé Sapata.
Babalú Ayé Aberu Shaban.
Babalú Ayé Abokun.
Babalú Ayé Adan Wan.
Babalú Ayé Adu Kake.
Babalú Ayé Afisino Sanajui.
Babalú Ayé Afrosan.
Babalú Ayé Agdi.
Babalú Ayé Agrozumeto.
Babalú Ayé Ajidenudo.
Babalú Ayé Alino.
Babalú Ayé Alipret.
Babalú Ayé Aloa.
Babalú Ayé Amabo.
Babalú Ayé Ano Yiwe.
Babalú Ayé Apadado.
Babalú Ayé Avidmaye.
Babalú Ayé Avinuden.
Babalú Ayé Azon Tuno.
Babalú Ayé Bayanana.
Babalú Ayé Da Souyi Ganhwa.
Babalú Ayé Dada Punpola.
Babalú Ayé Dap Rodo.
Babalú Ayé Dasano Atin.
Babalú Ayé Dassano Molu.
Babalú Ayé Demashe.
Babalú Ayé Efundo.
Babalú Ayé Felu.
Babalú Ayé Gauze.
Babalú Ayé Gbo Zuhon.
Babalú Ayé Houla.
Babalú Ayé Hountebe.
Babalú Ayé Hountese.
Babalú Ayé Jolobato.
Babalú Ayé Joto Roñu.
Babalú Ayé Joto Sojura.
Babalú Ayé Jumewe.
Babalú Ayé Juoni.
Babalú Ayé Kalinotoyi.
Babalú Ayé Kanepo.
Babalú Ayé Kpada Dayigbo.
Babalú Ayé Kujunu.
Babalú Ayé Kusue.
Babalú Ayé Kutumase.
Babalú Ayé Laundo.
Babalú Ayé Leke.
Babalú Ayé Lumpue.
Babalú Ayé Miyanya o Miyanye.
Babalú Ayé Niyone Nanu.
Babalú Ayé Ogumo.
Babalú Ayé Ojukame.
Babalú Ayé Otobue.
Babalú Ayé Rujuere.
Babalú Ayé Shakuana.
Babalú Ayé Shamafo.
Babalú Ayé Shono.
Babalú Ayé Somemo Maya.
Babalú Ayé Soyaya.
Babalú Ayé Susana.
Babalú Ayé Suvinegue.
Babalú Ayé Tokuon.
Babalú Ayé Toseno.
Babalú Ayé Yanu.
Babalú Ayé Yonko.
Babalú Ayé Zoninu.
Babalú Ayé Zuko.
Babalú Ayé Nanú.
Babalú Ayé Asoyí u Asojí.
Babalú Ayé Ayanó.
Babalú Ayé Aguó.
Babalú Ayé Aliprete.
Babalú Ayé Afimayé.
Babalú Ayé Aluiyá.
Babalú Ayé Babá Aribó o Babá Arubó.
Babalú Ayé Socutá.
Babalú Ayé Lokuón.
Babalú Ayé Asudó.
Babalú Ayé Sujjú.
Babalú Ayé Dakuanambó.
Babalú Ayé Afrekereté.
Babalú Ayé Kaké.
Babalú Ayé Osuniké.
Babalú Ayé Babá Mafí.
Babalú Ayé Sagpatá.
Babalú Ayé Chakuaná o Chakpana.
Babalú Ayé Obarileo.
Babalú Ayé Lanwelosán.
Babalú Ayé Babá Aluwa.
Babalú Ayé Babá Agrónica o Acrónica.
Babalú Ayé Babá Yonkó.
Babalú Ayé Babá Odé.
Babalú Ayé Osanlao.
Babalú Ayé Babá Wueroato.
Babalú Ayé Abosojún.
Babalú Ayé Asojuano o Asowano.
Babalú Ayé Aldamacururú.
Babalú Ayé Yesá.
Características de los Omo Babalú ayé.
Son personas preocupadas por el bienestar físico, mental y espiritual de las personas que los rodean. Siempre intentan dar afecto, comprensión y ayuda, pero les cuesta mucho comunicarse. Son solitarios y con complejos. Son personas que instintivamente se convierten en puntal de enfermos tanto de cuerpo como de alma que se acercan buscando una palabra de aliento.


Patakí de Babalú Ayé 


Era Babalú Ayé un hombre justo, sencillo, bondadoso y humilde, aunque poderoso, conocido no sólo por su fortuna, sino por su capacidad para enfrentar la adversidad sin lamentaciones inútiles, por su buena disposición para no dejarse abatir por los contratiempos. Aunque joven aún, era respetado y escuchado en su tierra. Incluso Olofi confiaba en su sensatez y ecuanimidad.
A tal punto, que cuando el envidioso Echu le argumentó que no había ni siquiera un hombre justo en la tierra, Olofi, de inmediato, mencionó a Babalú Ayé como ejemplo, y, para dar mayor peso a sus palabras, retó a Echu a que lo tentara y le hiciera perder su fortuna, para ver si culpaba a alguien por ello. Ni corto ni perezoso, Echu así lo hizo y Babalú Ayé perdió hasta la camisa, pero no maldijo ni renegó.
Echu, indignado, se quejó ante Olofi de que Babalú Ayé conservaba su compostura, porque, a pesar de que no tenía fortuna, tenía salud, y todo hombre sano se siente en condiciones de rehacer su vida. Olofi, confiando siempre en Babalú Ayé, instó a Echu a quitarle también la salud. Y allá fue Echu, a cubrir a su víctima de la más asquerosa lepra, la cual lo convirtió en un apestado entre sus propias gentes. Pero ni así logró oir los ayes o las maldiciones de Babalú Ayé.
Volvio Echu, pues, ante Olofi, quien, molesto por tanta insistente saña, lo increpó diciéndole que no sólo no le daría ni una oportunidad más de perjudicar a un hombre cuya integridad estaba más que probada y a quien lo único que restaba por hacer era privarlo de la vida, sino que su decisión irrevocable era devolverle a Babalú Ayé fortuna y salud como bienes merecidos.
Y he aqui que Babalú Ayé, más poderoso y fuerte que antes, echó a andar por los caminos de su tierra en busca de una mujer con quien establecer una familia y asegurarse descendencia. Pero quiso su mala suerte que se prendara de la hermana del rey de una tierra vecina, a la cual contagió con sus llagas, por no haber esperado el tiempo necesario para su total curación.
Enterado el soberano, desterró a Babalú Ayé, quien se vio de nuevo en el camino, rotos sus sueños de descendencia y triste porque se le condenaba a vagar sin destino fijo.
Cruzó la frontera y fue a parar muy lejos de su tierra, a un hermoso lugar por donde cruzaba un río y crecían enormes y frondosos árboles. Allí se radicó y fue feliz durante algunos años, sin abandonar la esperanza de tener familia.Y la ocasión llegó con una hermosa mujer de sedosa y brillante piel morena quien, procedente de otras tierras, había arribado allí por azares del destino. Con amor y tenacidad, ella ayudó a Babalú Ayé a formar su familia, a recuperar su prosperidad y a colaborar con la mayor prosperidad de su pueblo adoptivo: su familia mayor. 




Babalú Ayé San lazaro

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